2 puntos

El escueto decir es de escueta sombra:
cada palabra sangrea como puede.

Hay dones vedados, presuntas preguntas:
¿cómo escribiremos el nombre de la angustia?

Escasa de sentido, la noche se amanece:
"¡Ay de mí que de tan oscura soy luz pura!".

5 vaivenes:

Anónimo dijo...

hola! que tal?
me llamo mailen y soy alumna del acosta.
resulta que los chicos del colegio "el taller" el martes van a hacer una jornada y querian hacer un video en el que querian incluir imagenes del dia de la represion en la jefatura de gobierno.
el problema es que no se como acceder a los videos del blog del acosta...no se si se pueden bajar..o que..
asique te queria pedir si podias conntactarte conmigo y mandarme alguno..o decirme como puedo usarlos..
bueno, desde ya muchas gracias.
saludos
Mailen

Lola dijo...

Ya sueno como un eco pero no me voy a cansar de repetirlo: tus palabras son espejos, son vitaminas, son lubricantes inspiradores para que en otros espacios fluyan, "sangren", se cosechen con más ganas.

Abrazo!

Orson Díaz dijo...

Mailén:
Ya te envié mail con mi teléfono para ponernos en contacto.

Lola:
¡A por las palabras! Que sangren, que cuenten, que broten, que nos hagan más fuertes.

Laura Cambra dijo...

¡Sos grosso, Orson!
En serio, negro, me encanta lo que escribís.
Un beso.
L.

Orson Díaz dijo...

L-aura:
Plenas gracias.