La sombra


Fez, Marruecos, 2005

Una raíz de estrellas,
una cicatriz de espuma,
todos los besos en un beso.

La centenaria escuela,
el único latido,
la pura sensación de albas.

Entonces es el tiempo quien se afuera;
la novedosa línea infinita es la huella de quien fui.

Jamás esta palabra dejará de armadurarse,
ni se desvestirá de cielos,
o de enjambres.


Rodolfo Mederos, "Nuestros Hijos"