Letttrra

una marca un cincel y una mano que marca
una llaga un cordel y unas manos que amarran

cada palabra se mira se toca se mancha
la palabra ansía ser letra
...

PP

Así se viene y golpea, taladra,
atolondrado el pánico me busca
y me encuentra y me arropa
y aniquila la inútil audacia,
la insólita mirada del que nunca fui.

Seré la sal del mar que muere,
el otoño radiante de la noche,
la parca parca, la piedra.
...

Pared

una chica (ella) la cuerpo fiera
la no blonda la feroz incauta
la cautiva que da su piel no su fe
no su camino de sueños su desdén

tuve su tercera sangre entre mis rostros
su variable encanto su-misa de cuerpos
su increíble final de ardores y espirales

mi lengua no sabe parirla
...

Vino tinto

Masacrarte la palabra
mientras nada en tu boca
cuando aún nonata se entretiene
en la saliva literal de tu mueca que es río.

Un voluminoso ritual de pesares viejos
será la orilla y la ola, el mar de vientres.

No magias ni vendettas
para un rostro que se va
sangrando letras.
...

Dos


Iracunda y vieja compasión de río abierto,
cada mirada será la sangre que fuimos después,
la hirviente pulsión de los amantes rotos,
cayendo entre los otros para armar su vena,
su vena paria y andrajosa que vuelve a ser aorta,
lista y feliz y rosa de pudores hasta que otra vez,
hasta que otra vez la noche es el hastío sin flor,
y se esconde de sí, de las otras venas sanas,
del fúnebre cortejo de ojos y de asfaltos, de horas
que al gruñir atraen y espantan y vuelven a reír,
a volver llorante al que batía muelas, al que no
podía ni soñaba ni creía que el corcel sería para él,
para su brillante tierra de pieles, para sus almas
putas, para sus almas muras, para su renovado
comienzo de crepúsculos, para su irresistible
canción de pares. 

GLOBOS, por Oscar Marful

No hay gente festejando en las calles. Qué raro…
Sólo globos cumpliendo con su hueco cometido.
No hay entraña, no hay argumento, no hay fondo, no hay asunto.
Sólo globos llenos de nada.
Ni hablar de cultura.
Sólo el rodriguezlarreta, ése, y su pornográfica sonrisa.
Ni hablar de arte.
Sólo el midachi.
Se abrazan y se ríen. Y se desploman los techos de las escuelas.
Son hombres de negocios: los delata esa miradita de treinta por ciento.
No dan asco; dan escalofrío.
Dicen poco y nada, pero nadie espera otra cosa de ellos.
Ni siquiera los que los llevaron al escenario de la gloria.
Ciudad de rotos corazones. Que se cuiden los negros.
Que tiemble la educación. Que dios te libre de caer en el pirovano.
Poné el culo a buen recaudo y que la santísima bicisenda te proteja.
Mientras tanto, en costa salguero, ellos se hacen los gandhis.
Y bailan los globos libres de pensamiento alguno.

Por Oscar Marful

34 años

Para Miguel, detenido-desaparecido desde el 30/06/1977


la bruta vena corrompida,
la paz de los malos siempre por quebrarse,
el dolor, la canción maloliente, Caseros

una pasión de serte fieles para nunca,
para que la culpa no nos siga cacheteando,
para que tu rostro sea el único que vemos

la memoria se ataca y perversea,
tu color, mientras, nos pinta el transcurrir
con manchitas de duelo, de último disfraz,
de yuntas clan para cubrirnos

hay acá cerquita un lugar para tu nombre
mientras sigue faltando el lugar para tu cuerpo:
es este llanto eterno y bullicioso,
la única geografía
que tengo para darte
...

Nauta

y yo que te hablaba del nudo macabro que fui
de la marca sutil de no dios que me clavaste

tan a salvo y bien lamido me gustaba estarte
que resignado a la calumnia insomne de tu sexo
tuve que asolearme las vergüenzas toda noche
toda sangre todo pudor de sangres y pudores

tiene la miel su parte de amarguras, su sal,
su gris cementerio de orgasmos y escupidas,
su talante incesante de procaces vaivenes,
y su implacable pulsión de duelo eterno
...

Finpor

Ruina y salón, taxidermista,
hurgante de tus voces riñas,
papelón y clavel, puesto de sol,
sin rima ni fuente ni pluma
uso la sangre como cincel
para marcarte sin lengua sin
siquieras sin rastro sin ayer.

No puede la noche abrirte más,
no puede la noche volverte,
no puede rastrear tus sombras,
no puede matarte la infamia,
la rotunda pena, tu insidiosa
partida, el final que seremos
cuando por fin sepa nombrarte.
...

pen umbra

yo no quiero
más que dormir
para soñarte
y comerte la boca
en un sueño
más mojado que el mar
y cortarte las alas
para ponértelas
morderte los pies
robarte la lengua
ser el más ruin
venderte de a partes
llevarte a la ruina
salar tu perfil
partirte la pena
vaciarte de jugos
romperte los pechos
borrar tus lunares
quebrarte los huesos
las noches las fusas
hasta que
la vasta penumbra
de tu nombre
me despierte
...