Ay de mí


Essaouira, Marruecos, 2005

Rotundo mundo éste que nos cava.

Como mar, almuerzo sol, meriendo primaveras.
No hay sincretismo si lo disperso es hoy,
porque la fe no necesita de ayeres: los construye.

Nada de almitas en flor, todo de años y tiempos.

La cabeza será calavera cuando se seque de ideas.