Mostrando las entradas con la etiqueta Twitter. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Twitter. Mostrar todas las entradas

Borodin y Tita

En Twitter me encuentro con epeicovich. Que dice:


Entonces busqué y encontré.



Y se asomó mi abuela Tita.

La extraño. Tanto.
Ella jamás se desasoma.

Pendeicovich



Quien esto dice es éste y éste y éste, entre tantos otros que fue y que será.
Tiembla el BLOGORSON ante semejante latido. Y lo agradece.

Des-cubrimiento


Merced a la exagerada generosidad de Eduardo Betas (con quien vengo descubriendo nos unen varias nuevas) vía Twitter, me des-cubro las almas con este tal Julio Huasi (poetalmero, gigantentero) "con quien" no conocía. Aquí su palabrariete, que abdicaba de mayúsculas.


increíble del poeta

en el vientre del humo fue parido
doña luna canyengue le hizo el nudo
lo bautizaron con vino y con tangazos
y largó su agarrada sangrienta con los panes
ilícitos benditos malhabidos no es problema
tiene que haber uno para cada uno
fue a decir todo eso y al abrir la boca
lengua con alas alumbró un zorzal
con las indómitas cuerdas bien puestas
fue un milagro una milonga de oro el pueblo
formó alrededor del dulce pájaro
sublevaba tu corazón el payador espléndido
luego hubo de todo y más que nada sombras
traición sobre traición vinieron los censores
con una serpiente ciega en cada mano pero
ni víboras izquierdas ni víboras derechas
pudieron desatar al pueblo de su música
el ombligo inmortal cantaba fusilaba
qué le van a hacer mis verdugos es la vida
con el pueblo ha llegado y con el pueblo volverá

Julio Huasi


sabotaje

dentro mío alguien solloza y no sé quién es,
quizá fuera yo mismo perdido hace tiempo
y no pude salir encerrado como un niño
cuyos padres fueron a dar sangre
a un almacén, un usurero, un hospital
y nunca regresaron. Pudiera ser
también que un extraño entró por ósmosis,
la cosa es que el sujeto llora sin parar
como si muchos difuntos lo rodearan.
No doy más, hoy día me abro con las uñas
para verle la cara y expulsarlo de una vez
y no me importa que no tenga donde ir.
Estamos en guerra, carajo, aquí no llora nadie.

Julio Huasi


antiréquiem para julio

volviste enrollado en espiral, ultrafeto
de julio por julio al infinito en tu dulce potencia,
polizón de una trompeta cósmica en trasbordo
a las matrices locas de la galaxia colérica,
mi hermano largo en tu juliura de adagios
te sobran las piernas por todas las partituras
del dolor de la humanía y su clave de alcohol
quién pondrá su alpiste al canario del suicida
con tu ojo absorto en un no bemol que transfuga
la pauta enrejada del serúmano, julión,
tras un canon de caricias y besos inéditos,
subterráneo, su vainillita de almas pálidas,
quién será como vos más humilde cuanto más
genial tu cuentura ulterior de lucanor para acá,
quién narrará en el sangrío fogón de los américos
los romances en guerra de los ernestos y las magas, turro
mío me anunciarás un prólogo para matria nuestra lacerada
y me clavaste el negror de un epílogo a traición
sin decir ni chau besos a mi sobrino, tocayo, eso
no se hace, hermanón, uno no se muere así
como así, no debieran ni siquiera los cortázares
morir si no quién contará los salmos ocultos en la materia,
si hoy lo viera a dios le pegaría tanto almazo
en la mandíbula con ganchos cruzados del calvario,
de la asesinación del pueblo venía tu ternura brava,
con suma excelsitud te agarraste con sus hienas
mas el expiro de carol te devoró los últimos glóbulos
de atrás como estila el altísimo cabrón del cabronal,
no te perdono, hermanito inmenso como la angustia argentina,
bajaste la guardia en un descuido muy julioso
al volar con tu ala tremens a disparar tus besuras
junto al hermanal amado amoreciendo en managua
elevo mi antiréquiem desde el llagal impatrio,
llevo en andas tus gusanos sobre todas las bordonas,
no me lo hagas más, hijo de mi madre, no me mueras otra vez
de esa forma tan matrera, hubieras esperado al menos
que las gaviotas tomaran el poder en nuestro finismundi,
en el sur de nuestro horror en rebelión con una cinta
celeste alando en las gargantas de su gardelaire
cortázar corta azahares del naranjo de omotepe
para las novias del allá.

Julio Huasi


derrotas

procedo de una antigua dinastía de vencidos,
qué no hemos perdido me pregunto,
perdimos el paraíso y el favor de dios,
la virginidad, el prepucio, la inocencia ,
perdimos las guerras y por ende la paz,
la fe, la razón, los dientes, la salud,
hará cien años que un abuelo perdió
su único ojo en un vaso de aguardiente,
lo castigó, según dijo, pues lloraba,
cuando creímos que los cielos se apiadaban
perdimos la camisa, las ollas, la última moneda,
el rancho, la tierra y el país entero,
la voz, la libertad, el pellejo,
el amor, el trabajo, las ganas de vivir,
el séptimo mandamiento, y el buen nombre,
la ilusión, el caballo, los testículos,
últimamente hemos perdido la paciencia
y ya no queda nada por perder, excepto
la memoria, el tesoro de nuestro destino,
recen ahora, dueños del mundo.

Julio Huasi